El maltés (malti) pertenece a las lenguas semíticas (como, por ejemplo, también el árabe o el hebreo) y procede de la familia de las lenguas afroasiáticas. Surgió en su día de un dialecto árabe y es, por tanto, la única lengua semítica independiente de Europa, además de la única que usa el alfabeto latino.
Después de que los árabes conquistaran Malta hacia el año 870, allí se desarrolló una lengua coloquial propia. Al principio era un dialecto del árabe magrebí, pero con la cristianización se desarrolló de forma independiente del ámbito cultural árabe y, gracias a la conexión con la Europa católica, siguió su propio camino. En esta evolución influyeron sobre todo el italiano y el inglés.
Después de 1091, Malta pasó primero a manos normandas, pero no fue hasta 1240 cuando el rey Hohenstaufen Federico II, que no solo era emperador del Sacro Imperio Romano Germánico sino también rey de Sicilia, expulsó a los musulmanes. Con la llegada de señores feudales sicilianos, el italiano ganó importancia e influyó en la lengua maltesa.
Más tarde, Malta perteneció, junto con Aragón y Castilla, al reino de España, gobernado por los Habsburgo. Finalmente, en 1530 el emperador Carlos V entregó la isla a la Orden de San Juan (Orden de Malta). Con ello, el francés adquirió cierta importancia como lengua de comunicación entre los caballeros de la orden y la población.
En 1789, las tropas revolucionarias napoleónicas conquistaron la isla. Los insurgentes malteses pidieron ayuda a Gran Bretaña, que bloqueó entonces los puertos de la isla. Las tropas francesas abandonaron Malta en 1800, y en 1814 Malta se convirtió en colonia de la Corona británica. A partir de entonces, el inglés tuvo una gran influencia en el maltés. Hasta hoy, el inglés es lengua oficial en la isla junto con el maltés. No obstante, también en esa época el italiano conservó su importancia como lengua de la educación y de los tribunales, y no perdió el estatus de lengua oficial hasta 1934.
Malta se independizó finalmente en 1964, aunque la monarquía no se abolió hasta 1974. Hasta entonces, la reina de Inglaterra seguía siendo jefa del Estado maltés. Desde la independencia de Gran Bretaña, Malta es miembro de la Commonwealth of Nations.
Como ya se ha dicho, el maltés es la única lengua semítica que se escribe con el alfabeto latino. Además, usa los caracteres especiales «Ċ», «Ġ», «Ħ», «Ż» y «Għ». La pronunciación se diferencia hoy mucho del árabe, pero aun así hay muchas palabras emparentadas, como ciudad (maltés: belt, árabe: بلد (balad)), cielo (maltés: sema, árabe: سماء (samāʾ)) o mes (maltés: xahar, árabe: شهر (šahr)). Aunque a lo largo de los siglos han surgido estas diferencias con respecto al árabe en la fonología y también en la sintaxis, la estructura básica sigue siendo claramente la de una lengua semítica.
Datos sobre la lengua maltesa:
Foto: Rawf8 - fotolia.com
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